Siempre que el budismo se ha enraizado en una nueva terra, siempre ha habido una cierta variación en el modo en que es observado (practicado). Igualmente el Buda enseñó demanera difeente dependiendo del lugar, la ocasión y la sitación de aquellos que le escuchabn. Asi que todos nosotros tenemos la gran responsabilidad de llevar (transmitir) la esencia del budismo y ponerla en práctica en nuestras propias vidas.
The Path to tanquility, S.S. Dalai Lama
miércoles, 15 de abril de 2009
domingo, 12 de abril de 2009
sábado, 4 de abril de 2009
Alma
El Alma es tan grande que casi me atrevería a llamarla infinita.
En ella caben miles de bellas experiencias, de momentos sencillos y no tan sencillos,
caben recuerdos e imágenes de gentes maravillosas, de sonisas.
Experiencias de amor y dolor.
Si, el Alma es infinita, y cuando acudimos y contactamos con ella
siempre no hace sentir como nos hizo sentir.
En el Alma cabe todo y queda todo.
El Alma lo comprende todo y lo conoce todo.
Nos puede dar paz y amor si sabemos unirnos a ella o tristeza y dolor si nos alejamos de ella o no la encontramos.
Si, creo que el Alma es lo más grande que habita en nosotros.
Infinitamente infinita y bella, eterna y transitoria, llena de pureza.
El Alma es lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos.
Aunque no lo sepamos aún somos Alma, infinita Alma.
Cristina, Julio 2002
En ella caben miles de bellas experiencias, de momentos sencillos y no tan sencillos,
caben recuerdos e imágenes de gentes maravillosas, de sonisas.
Experiencias de amor y dolor.
Si, el Alma es infinita, y cuando acudimos y contactamos con ella
siempre no hace sentir como nos hizo sentir.
En el Alma cabe todo y queda todo.
El Alma lo comprende todo y lo conoce todo.
Nos puede dar paz y amor si sabemos unirnos a ella o tristeza y dolor si nos alejamos de ella o no la encontramos.
Si, creo que el Alma es lo más grande que habita en nosotros.
Infinitamente infinita y bella, eterna y transitoria, llena de pureza.
El Alma es lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos.
Aunque no lo sepamos aún somos Alma, infinita Alma.
Cristina, Julio 2002
martes, 31 de marzo de 2009
The Missing Peace

Este fin de semana he podido asistir a la exposición "The missing peace. 70 artistas en torno al Dalai Lama".
En ella estos artistas reflexionan en torno a la figura del Dalai Lama y de la situación del Tibet.
70 obras de pintura, escultura, fotografía y audiovisuales llenas de creatividad.
Una de las más impresionantes es esta escultura de Long Bin Chen, hecha con guías de teléfonos y que representa el ADN humano con una cabeza de Buddha, de un animal y de una persona.
Merece la pena pasarse a ver esta exposición y sacar nuestras propias conclusiones.
viernes, 27 de marzo de 2009
Reflexión sobre la muerte
La muerte. Esa visitante inesperada que llega sin que la llamemos, que entra en nuestra vida sin ser invitada, que nos lleva de la mano a lugares desconocidos.
La muerte. Esa compañera inseparable a la que no vemos y a veces tampoco queremos mirar. Sabemos que camina a nuestro lado, pero preferimos ignorarla pensando que, de ese modo, se olvidará de nosotros.
La muerte. Hermana gemela de la vida, a la que tanto amamos. A ella nos aferramos aunque sabemos que nos lleva de forma inexorable hacia los brazos de su querida hermana. La una no puede existir sin la otra. Las dos forman parte de un mismo Plan Divino, y sin embargo a ella, a la muerte, no la sabemos amar.
La muerte es un paso más en el Camino. Forma parte de un ciclo vital al que todos los seres estamos sujetos.
La muerte puede ser el Camio hacia la Luz, el principio, el punto de partida ¿Y por qué no?
¿Podemos llegar a entender la muerte, a amarla al igual que amamos a su hermana la vida? ¿Podemos aprender a quitarle el velo negro, a verla del mismo color blanco que a su hermana gemela?
¿Podemos aprender a invitarla cuando ha de llegar, y caminar tranquilos de su mano confiando en que nos llevará a un mundo mejor, confiando en que realizaremos el mejor viaje de nuestra vida?
¿Podemos, en definitiva, aprender a mirarla, a aceptarla, a entenderla y a vivir conscientes de su existencia?
Un difícil pero interesante camino que recorrer pues, a fin y al cabo, todos vamos a ir un día a su lado.
Si la aceptamos, nos iremos en Paz, y allá donde tengamos que llegar lo haremos con Paz.
Si la ignoramos, tendremos que llegar de igual modo pero con miedo, con anustia.
La decisión está en cada uno de nosotros.
La repuesta en nuestra propia reflexión.
Madrid, enero 2009
La muerte. Esa compañera inseparable a la que no vemos y a veces tampoco queremos mirar. Sabemos que camina a nuestro lado, pero preferimos ignorarla pensando que, de ese modo, se olvidará de nosotros.
La muerte. Hermana gemela de la vida, a la que tanto amamos. A ella nos aferramos aunque sabemos que nos lleva de forma inexorable hacia los brazos de su querida hermana. La una no puede existir sin la otra. Las dos forman parte de un mismo Plan Divino, y sin embargo a ella, a la muerte, no la sabemos amar.
La muerte es un paso más en el Camino. Forma parte de un ciclo vital al que todos los seres estamos sujetos.
La muerte puede ser el Camio hacia la Luz, el principio, el punto de partida ¿Y por qué no?
¿Podemos llegar a entender la muerte, a amarla al igual que amamos a su hermana la vida? ¿Podemos aprender a quitarle el velo negro, a verla del mismo color blanco que a su hermana gemela?
¿Podemos aprender a invitarla cuando ha de llegar, y caminar tranquilos de su mano confiando en que nos llevará a un mundo mejor, confiando en que realizaremos el mejor viaje de nuestra vida?
¿Podemos, en definitiva, aprender a mirarla, a aceptarla, a entenderla y a vivir conscientes de su existencia?
Un difícil pero interesante camino que recorrer pues, a fin y al cabo, todos vamos a ir un día a su lado.
Si la aceptamos, nos iremos en Paz, y allá donde tengamos que llegar lo haremos con Paz.
Si la ignoramos, tendremos que llegar de igual modo pero con miedo, con anustia.
La decisión está en cada uno de nosotros.
La repuesta en nuestra propia reflexión.
Madrid, enero 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
Una leyenda hindú
Una vieja leyenda hindú explica que hubo un tiempo en el que todos los hombres eran dioses. Se dice que abusaron tanto de su divinidad que Brahma, el Dios Supremo, decidió quitarles el poder divino y esconderlo en un lugar inaccesible. El gran problema fue encontrar el escondite apropiado. Cuando los dioses menores fueron convocados para resolver el problema, propusieron:
- Vamos a enterrar la divinidad del hombre bajo la tierra.
Brahma respondió:
-No será suficiente. Cavará y cavará y al final la encontrará.
Entonces los dioses propusieron:
- En ese caso podemos esconder la divinidad en lo más profundo de los océanos.
Brahma respondió:
- No, pues tarde o temprano el hombre explorará las profundidades de los océanos y seguramente un día la encontrará.
Entonces los dioses menores dijeron:
- No sabemos donde esconderla. Parece que no hay un lugar en el cielo no en la tierra ni en el mar, donde no pueda descubrirla algún día.
Y Brahma dijo:
- Esto es lo que haremos con la divinidad del hombre: la vamos a colocar en lo más profundo de sí mismo. Será el único lugar donde nunca se le va a ocurrir buscar.
Desde la noche de los tiempos, dice la leyenda, el hombre ha dado la vuelta a la Tierra, la ha explorado, escalado, navegado y cavado, buscando algo que tiene en su interior.
“Aplícate el cuento. Relatos, cuentos y anécdotas de Ecología emocional para una vida inteligente y equilibrada” de Jaume Soler y M. Mercé Conangla
- Vamos a enterrar la divinidad del hombre bajo la tierra.
Brahma respondió:
-No será suficiente. Cavará y cavará y al final la encontrará.
Entonces los dioses propusieron:
- En ese caso podemos esconder la divinidad en lo más profundo de los océanos.
Brahma respondió:
- No, pues tarde o temprano el hombre explorará las profundidades de los océanos y seguramente un día la encontrará.
Entonces los dioses menores dijeron:
- No sabemos donde esconderla. Parece que no hay un lugar en el cielo no en la tierra ni en el mar, donde no pueda descubrirla algún día.
Y Brahma dijo:
- Esto es lo que haremos con la divinidad del hombre: la vamos a colocar en lo más profundo de sí mismo. Será el único lugar donde nunca se le va a ocurrir buscar.
Desde la noche de los tiempos, dice la leyenda, el hombre ha dado la vuelta a la Tierra, la ha explorado, escalado, navegado y cavado, buscando algo que tiene en su interior.
“Aplícate el cuento. Relatos, cuentos y anécdotas de Ecología emocional para una vida inteligente y equilibrada” de Jaume Soler y M. Mercé Conangla
martes, 17 de marzo de 2009
Exposición en Madrid
Hasta el 12 de Abril, en la Fundación Canal de Madrid, se está celebrando una exposición llamada "The missing peace. 70 artistas en torno al Dalai Lama".
En el siguiente enlace se ofrece información sobre horarios, dirección y demás:
http://www.fundacioncanal.com/
En el siguiente enlace se ofrece información sobre horarios, dirección y demás:
http://www.fundacioncanal.com/
viernes, 13 de marzo de 2009
Encontrar el Camino
"Nunca ha sido más difícil ni más urgente seguir el camino de la sabiduría. Nuestra sociedad está casi por completo dedicada a la celebración del ego, con su deplorables fantasías sobre el éxito y el poder, y celebra precisamente esas mismas fuerzas de codicia e ignorancia que están destruyendo el planeta. Nunca ha sido más difícil oir la voz poco halagadora de la verdad, y una vez oída, nunca ha sido más difícil seguirla; porque en el mundo que nos rodea no hay nada que aliente nuestra elección, y toda la sociedad en la que vivimos parece negar cualquier idea de santidad o de eternidad. Así pues, en nuestro momento de mayor peligro, cuando se halla en duda nuestro futuro mismo, nos encontramos en la mayor confusión como seres humanos, prisioneros de una pesadilla creada por nosotros mismos.
No obstante, en esta situación tan trágica también hay una significativa fuente de esperanza, y es que las enseñanzas espiritulaes de las grandes tradiciones místicas aún se hallan a nuestro alcance..."
Fragmento de "El Libro Tibetano de la Vida y la Muerte", de Sogyal Rimpoché.
No obstante, en esta situación tan trágica también hay una significativa fuente de esperanza, y es que las enseñanzas espiritulaes de las grandes tradiciones místicas aún se hallan a nuestro alcance..."
Fragmento de "El Libro Tibetano de la Vida y la Muerte", de Sogyal Rimpoché.
lunes, 9 de marzo de 2009
El Samsara
El Samsara es el universo de los fenómenos; un juego de luces y sombras, encuentros y desencuentros, dolor y placer. Es la existencia terrena, donde alegría y pesar caminan codo con codo. A propósito de ello,un discípulo fue hasta su maestro y le dijo:
- Maestro, los años discurren incesantemente. Cuánto más vivo, más cosnciente soy de que en el mundo exterior no puedo hallar felicidad plena, contento permanente, dicha inquebrantable. ¿Por qué es así?
- Quiero que prepares un tazón de leche dulce y se la des a probar a un enfermo grave-dijo el maestro- . Luego vuelve a reunirte conmigo.
Así lo hizo el discípulo. Era un verdadero buscador de lo Inefable, pero no hallaba la dicha en esta vida. Preparó un tazón de leche dulce y se enteró de dónde había un enfermo grave. Tomando al enfermo por los hombros, le ayudó a incorporarse y le dio leche a beber. El enfermo hizo una mueca de asco y gimió:
- ¡Que amargo está esto!
El discípulo acudió ante su maestro y le relató lo sucedido. El maestro le explicó:
- Querido mio, cuando se está enfermo, hasta lo dulce sabe amargo. Cuando la mente no ha hallado su total libertad, se enreda en lo placentero y lo displacentero, y al final hay amargura, porque a todo contento termina por seguir el descotento. Persevera en tu búsqueda. En la antesala de tu mente, donde el samsara acaba, hallarás la paz.
El maestro dice: No hay mayor felicidad que la paz interior.
"Antología de cuentos de la India y el Tibet" Recopilación de Ramiro Calle.
El samsara, según la tradición tibetana, es la rueda de muerte y renacimento en la que estamos viviendo debido a nuestro karma, nuestra ignorancia y a nuestras vidas anteriores. Vivir en el samsara el vivir en el sufrimiento que produce el ciclo de nacimiento, vejez, enfermedad y muerte. Solo cuando entendemos la naturaleza del samsara y tratamos de salir de esa rueda a través de la meditación, de las buenas acciones y de la comprensión de la verdadera naturaleza de la mente, podemos alcanzar el nirvana o iluminación, el estado mental en el que no existe el sufrimiento.
- Maestro, los años discurren incesantemente. Cuánto más vivo, más cosnciente soy de que en el mundo exterior no puedo hallar felicidad plena, contento permanente, dicha inquebrantable. ¿Por qué es así?
- Quiero que prepares un tazón de leche dulce y se la des a probar a un enfermo grave-dijo el maestro- . Luego vuelve a reunirte conmigo.
Así lo hizo el discípulo. Era un verdadero buscador de lo Inefable, pero no hallaba la dicha en esta vida. Preparó un tazón de leche dulce y se enteró de dónde había un enfermo grave. Tomando al enfermo por los hombros, le ayudó a incorporarse y le dio leche a beber. El enfermo hizo una mueca de asco y gimió:
- ¡Que amargo está esto!
El discípulo acudió ante su maestro y le relató lo sucedido. El maestro le explicó:
- Querido mio, cuando se está enfermo, hasta lo dulce sabe amargo. Cuando la mente no ha hallado su total libertad, se enreda en lo placentero y lo displacentero, y al final hay amargura, porque a todo contento termina por seguir el descotento. Persevera en tu búsqueda. En la antesala de tu mente, donde el samsara acaba, hallarás la paz.
El maestro dice: No hay mayor felicidad que la paz interior.
"Antología de cuentos de la India y el Tibet" Recopilación de Ramiro Calle.
El samsara, según la tradición tibetana, es la rueda de muerte y renacimento en la que estamos viviendo debido a nuestro karma, nuestra ignorancia y a nuestras vidas anteriores. Vivir en el samsara el vivir en el sufrimiento que produce el ciclo de nacimiento, vejez, enfermedad y muerte. Solo cuando entendemos la naturaleza del samsara y tratamos de salir de esa rueda a través de la meditación, de las buenas acciones y de la comprensión de la verdadera naturaleza de la mente, podemos alcanzar el nirvana o iluminación, el estado mental en el que no existe el sufrimiento.
miércoles, 4 de marzo de 2009
Reflexión de la Madre Teresa de Calcuta
Una bella y sencilla enseñanza de la Madre Teresa.
¡Que cosa tan importante es dar y recibir amor de verdad en el último momento de nuestro paso por esta vida! Ella supo hacerlo, y con ello ayudó a miles de personas.
Una gran mujer, un gran ejemplo, una gran enseñanza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
